Q’deleite. El queso como estrella

Tienda delicatessen y bar en Montecarmelo, Madrid.
Isabel y Fernando

Descripción

Título
El queso como estrella

Proyecto
Q’deleite

Cliente
Isabel y Fernando

Ubicación
C/ Monasterios de las Huelgas, 19
Montecarmelo, Madrid

Dimensiones
59 m²

Fecha
2016

Disciplinas
Diseño de concepto
Naming
Identidad gráfica
Interiorismo
Ejecución

Colaboración
Pablo Guijarro: diseñador gráfico
Marta H. de Teso: arquitecta
Angélica Vargas: diseñadora de interiores

Briefing

Los propietarios, el matrimonio “Isabel y Fernando” querían emprender un negocio que reflejara sus valores más personales: detallistas, cuidadosos, cercanos, apasionados por los quesos, y todo lo relacionado con los productos gourmet. Por este motivo, deseaban abrir un espacio de venta y degustación de productos delicatessen, especializado en quesos.

Disfrutar de una compra tranquila, con un servicio personalizado y atento, en un entorno moderno y agradable, con un diseño cuidado en los detalles, ad-hoc a las necesidades del producto, serían sus objetivos. La tienda debería albergar una gama variada de quesos nacionales e internacionales, vinos, cavas, champagnes, cervezas (nacionales e internacionales) ahumados, conservas, aceite, chocolates, etc..

El diseño tenía que cumplir con varios aspectos: una fachada llamativa a pesar de sus pequeñas dimensiones, una imagen cercana idónea para todas las horas de consumo, una exposición flexible y funcional para ser gestionado por una o dos personas, y la relación espacial entre la tienda y la zona de consumo.

Q’deleite no se refiere solo al queso sino a todos los productos que se pueden consumir dentro de la tienda, el placer que proporciona cada exquisito bocado, y la experiencia que se va a vivir dentro del local.

Mayor desafío

Cumplir con todas las necesidades del programa en un espacio reducido, de menos de 60 m², en tiempo limitado y atraer clientes en los diferentes horarios del día, fue todo un reto. Nuestro cliente no sólo quería un espacio de venta de productos gourmet, además pretendía que en la misma tienda pudieran degustarse los productos de una forma relajada en un ambiente familiar. El local debía transmitir la personalidad de Isabel, cabeza visible del negocio, con un diseño contemporáneo y un ambiente cálido, para convertirse en un sitio de referencia en el barrio. Para esto utilizamos maderas nobles, materiales con texturas y una cerámica colorista en diferentes planos para abrazar la zona de consumo.

Con el diseño abierto de la fachada, en la que se utilizaron diagonales que recordaban a las cuñas de queso, ganamos luz natural y máxima visibilidad, además de conseguir la sensación de amplitud.

La iluminación se estudió con especial cuidado en esta ocasión, para controlar la temperatura y el color de los productos expuestos, al igual que el consumo, sin renunciar a un ambiente íntimo y acogedor.

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